Acambay

Acambay concentra más de 131 millones de pesos en obras de carreteras federales; ¿qué caminos atiende la inversión?

La SICT contempla 10 contratos por más de 131 millones de pesos en Acambay y Atlacomulco para conservar tramos de la carretera federal 55 Toluca–Palmillas; la inversión no incluye caminos estatales ni municipales, cuya atención corresponde a otras autoridades.

Acambay, Edomex. Los más de 131 millones de pesos que la Federación contempla para obras carreteras en el norte del Estado de México no representan una inversión para reparar todos los caminos de Acambay, sino recursos destinados específicamente a carreteras de competencia federal, principalmente en el corredor Toluca–Palmillas.

La precisión es importante porque en los municipios existen vialidades con distintas jurisdicciones: algunas pertenecen a la Federación, otras al Gobierno del Estado y otras directamente a los ayuntamientos. Por ello, que una carretera local permanezca deteriorada no significa necesariamente que forme parte de los trabajos reportados por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).

De acuerdo con la revisión de los tres paquetes de información de la dependencia correspondientes a 2025 y 2026, el corredor Atlacomulco–Acambay–límite con Querétaro concentra la inversión federal identificada para esta zona.

En total, se localizaron 10 contratos relacionados directamente con Acambay y Atlacomulco, con una inversión conjunta superior a 131 millones de pesos.

La SICT contempla más de 131 mdp para carreteras federales en Acambay y Atlacomulco. Conoce qué tramos serán atendidos y cuáles siguen pendientes.

¿Qué caminos sí atiende la Federación?

El principal eje es la carretera federal 55 Toluca–Palmillas, una vía que comunica el Valle de Toluca con el norte mexiquense y continúa hacia Querétaro.

Dentro de este corredor se contemplan trabajos de conservación y rehabilitación que incluyen fresado, recuperación de pavimento y colocación de carpeta asfáltica.

En Acambay se concentra la mayor cantidad de intervenciones.

Durante 2025, la SICT concluyó trabajos en el Libramiento de Acambay, entre los kilómetros 3.5 y 6.5.

La obra tuvo una longitud de 3 kilómetros, consistió en fresado y colocación de carpeta asfáltica de cinco centímetros y representó una inversión de 11.83 millones de pesos. El avance físico reportado fue de 100 por ciento.

Para 2026, se realizó otra intervención en el Libramiento de Acambay, ahora entre los kilómetros 6.5 y 9.6.

En este caso se atendieron 6.03 kilómetros, con una inversión de 29.70 millones de pesos. El reporte registra 100 por ciento de avance físico y 98.77 por ciento financiero.

Es decir, solamente estos dos contratos del Libramiento representan alrededor de 41.5 millones de pesos en trabajos de conservación carretera federal.

También hay cuatro obras pendientes

La inversión para Acambay no termina con el Libramiento.

Los documentos de la SICT identifican otros cuatro contratos sobre el corredor Atlacomulco–límite con Querétaro, ubicados territorialmente en la región de Acambay.

El primero corresponde al tramo del kilómetro 76.4 al 82, con una inversión de 27.82 millones de pesos.

El segundo comprende del 82 al 83.45, por 5.45 millones.

El tercero va del 83.45 al 84, con 2.50 millones de pesos.

El cuarto contempla los kilómetros 86.6 al 93.2, con una inversión de 24.13 millones de pesos.

En conjunto, estos cuatro contratos representan alrededor de 59.9 millones de pesos.

Sin embargo, al momento del corte incluido en la información revisada, los cuatro registraban 0 por ciento de avance físico y 0 por ciento financiero.

Esto significa que son recursos y trabajos contemplados dentro del programa federal, pero todavía pendientes de ejecución en el momento en que fue elaborado el reporte.

¿Y qué ocurre con Atlacomulco?

Atlacomulco también forma parte de este corredor federal.

Durante 2025 se concluyó una intervención entre Atlacomulco y el límite con Querétaro, con trabajos de fresado y colocación de carpeta asfáltica y una inversión de 4.56 millones de pesos.

Para 2026 aparecen además dos contratos de recuperación de pavimento, correspondientes a los cuerpos A y B, con 9.03 millones de pesos cada uno. Ambos reportaron 100 por ciento de avance físico y financiero.

Existe también otro contrato entre los kilómetros 67.56 y 69.00, con recursos por 7.28 millones de pesos, que al momento del reporte todavía no registraba avance.

Lo que estos 131 millones NO significan

Aquí está uno de los puntos centrales de la información.

Los más de 131 millones de pesos no constituyen un presupuesto general para reparar las carreteras de Acambay, Atlacomulco o del norte del Estado de México.

Son recursos identificados en contratos de la SICT para infraestructura carretera de competencia federal.

Por lo tanto, si una comunidad tiene un camino deteriorado que pertenece a la red estatal, su rehabilitación corresponde al Gobierno del Estado, no a la SICT.

De la misma manera, si se trata de una calle, camino o vialidad cuya jurisdicción corresponde al municipio, la responsabilidad de atenderla recae en el ayuntamiento, de acuerdo con las atribuciones y recursos que tenga disponibles.

Esta diferencia también explica por qué puede existir una carretera federal recién rehabilitada mientras, a pocos kilómetros, permanece en malas condiciones una vialidad estatal o municipal: no necesariamente se trata del mismo presupuesto, dependencia o nivel de gobierno.

La inversión federal se concentra en un corredor

Otro dato que sobresale de la revisión es que, dentro de los paquetes de información analizados, la inversión federal para esta zona se concentra prácticamente en el eje Toluca–Palmillas.

Además de Acambay y Atlacomulco, no se identificaron en estos documentos contratos específicos de conservación federal para municipios como El Oro, Ixtlahuaca, Jocotitlán, Temascalcingo, San Felipe del Progreso, Jiquipilco o Morelos.

Esto no significa que esos municipios no tengan caminos o que no puedan recibir recursos de otras instancias. Significa únicamente que no aparecen intervenciones específicas dentro de los paquetes de obras de la SICT revisados.

La información tampoco permite concluir que la Federación haya destinado cero recursos carreteros a esos municipios por cualquier otra vía o programa; el dato se limita a los contratos identificados en la documentación analizada.

¿Por qué importa la carretera federal 55?

La Federal 55 tiene relevancia regional porque funciona como uno de los principales enlaces terrestres entre el Valle de Toluca, el norte del Estado de México y Querétaro.

Por ella circulan vehículos particulares, transporte público y unidades de carga, por lo que el mantenimiento de su superficie de rodamiento tiene efectos en la movilidad y en el traslado de mercancías entre estas regiones.

De ahí que las obras identificadas estén dirigidas principalmente a conservar la superficie de la carretera y mantener las condiciones de operación de este corredor.

En términos generales, la fotografía que dejan los documentos es clara: la Federación está concentrando recursos en la conservación de su propia red carretera, con Acambay como el municipio que reúne el mayor número de contratos identificados.

Pero el estado de los caminos de la región no puede evaluarse únicamente con estos datos.

Para conocer realmente cuánto se está invirtiendo en mejorar la movilidad de Acambay, sería necesario revisar también qué recursos destina el Gobierno del Estado a las carreteras bajo su jurisdicción y cuánto presupuesto ejerce el Ayuntamiento en caminos y vialidades municipales.

Ahí estaría la fotografía completa del estado de la infraestructura carretera del municipio.

Noé Álvarez

Egresado de la FES Aragón - UNAM | Reportero en Milenio, Rotativo de Querétaro y Grupo ACIR. Actualmente El Sol de Toluca