¿Qué está pasando con las campanas de Aculco? Esto se sabe del conflicto
El retiro de seis campanas de la parroquia de San Jerónimo provocó la inconformidad de habitantes y la intervención del INAH, que pidió suspender los trabajos. La presidenta municipal asegura que el Ayuntamiento no recibió el oficio y anunció una notificación al representante del templo.
Aculco, Edomex.– El retiro de seis campanas de la parroquia de San Jerónimo desató un conflicto en Aculco, donde vecinos se movilizaron para impedir que las piezas fueran trasladadas. El caso llegó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que solicitó al Ayuntamiento intervenir y suspender cualquier trabajo en el lugar.
La polémica también involucra a la presidenta municipal, Valeria Cruz Olvera, quien afirmó que el Ayuntamiento no había recibido el oficio que circuló en redes sociales. Además, anunció que la Dirección de Obras Públicas y Desarrollo Urbano notificará al representante de la parroquia que no puede realizar intervenciones sin los permisos correspondientes.
Pero ¿qué ocurrió con las campanas, qué pidió el INAH y qué falta por aclarar?

¿Por qué hubo un conflicto por las campanas de Aculco?
El conflicto comenzó cuando se intentó retirar seis campanas que se encontraban en la parroquia de San Jerónimo. La acción generó inconformidad entre habitantes, quienes acudieron al lugar para impedir que las piezas fueran trasladadas.
De acuerdo con los reportes sobre los hechos, la movilización vecinal derivó en la intervención de autoridades y en la participación del INAH, institución encargada de la protección del patrimonio histórico.
Las campanas forman parte de los elementos históricos vinculados con el templo. Un registro histórico publicado en 2018 por el sitio local Aculco, lo que fue y lo que es documentó la antigüedad de varias de ellas: una está fechada en 1769, otras en 1788 y la campana mayor, dedicada a Nuestra Señora de los Dolores, en 1822.
Por ello, el retiro de las piezas abrió interrogantes sobre las autorizaciones necesarias para moverlas y las condiciones en que debía realizarse cualquier intervención.
¿Qué dice el oficio del INAH sobre las campanas?
El Centro INAH Estado de México emitió el oficio número 401.2C.1-2026/3939, fechado el 14 de octubre de 2026 y dirigido a la presidenta municipal de Aculco, Valeria Cruz Olvera.
En el documento, firmado por el director del centro, Nahúm de Jesús Noguera Rico, el instituto señala que las seis campanas fueron desplazadas y desincorporadas de la parroquia de San Jerónimo sin contar con su autorización.
Por esa razón, solicita a la alcaldesa girar instrucciones para que se suspenda toda actividad relacionada con las campanas. También pide detener cualquier otro trabajo en el lugar, con el objetivo de evitar daños al patrimonio histórico.
El oficio invoca el artículo 12 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, y solicita que el Ayuntamiento informe al instituto sobre las acciones realizadas en atención al requerimiento.
El documento incluye copias para la Dirección de Responsabilidades Administrativas del Poder Legislativo del Estado de México y para la Dirección de Desarrollo Urbano del municipio.
Sin embargo, el oficio por sí solo no permite establecer si se inició un procedimiento sancionador ni si alguna autoridad determinó formalmente responsabilidades por el retiro de las piezas.
¿Qué respondió la presidenta municipal de Aculco?
En un mensaje dirigido a la ciudadanía, Valeria Cruz Olvera afirmó que, desde que ocurrieron los hechos, el Ayuntamiento mantuvo comunicación con instituciones del Gobierno del Estado de México y autoridades eclesiásticas para buscar una solución.
La alcaldesa reconoció la preocupación de las familias y señaló que el gobierno municipal trabajaría para que cualquier actuación relacionada con el caso se desarrollara de manera ordenada.
Sobre el oficio del INAH, sostuvo que el Ayuntamiento no lo había recibido en sus instalaciones y que el documento difundido en redes sociales estaba mal dirigido.
También anunció que la Dirección de Obras Públicas y Desarrollo Urbano actuaría para notificar al representante de la parroquia que no puede realizar trabajos sin los permisos de las instituciones correspondientes.
La presidenta mencionó expresamente las intervenciones para manejar, retirar, colocar o rehabilitar elementos o espacios de la parroquia.
Asimismo, agradeció la comunicación de ciudadanos, integrantes de la mayordomía y delegaciones, y reiteró que buscaría privilegiar el diálogo y salvaguardar la integridad de la población.
¿El oficio estaba mal dirigido?
Este es uno de los puntos centrales de la controversia.
En la imagen del documento difundido, el destinatario aparece identificado como Valeria Cruz Olvera, presidenta municipal constitucional de Aculco del Valle, Estado de México.
Por lo tanto, el encabezado sí señala expresamente a la alcaldesa como destinataria. No obstante, esto no demuestra que el oficio haya sido entregado físicamente en las oficinas municipales ni permite conocer cuándo habría ocurrido una notificación formal.
Para aclarar esa diferencia se necesita conocer si existe un acuse de recibo, una constancia de entrega o algún otro registro de notificación.
También falta que el Ayuntamiento explique por qué considera que el documento está mal dirigido, pese a que el encabezado identifica a la presidenta municipal.
¿Qué falta por aclarar sobre las campanas?
Aunque el oficio del INAH y el mensaje de la alcaldesa aportan información sobre el conflicto, todavía quedan preguntas pendientes.
Entre ellas están quién tomó la decisión de retirar las seis campanas, cuál era el propósito del traslado y si existían autorizaciones de las autoridades eclesiásticas o de otras instancias competentes.
También falta conocer qué acciones emprendió formalmente el Ayuntamiento tras el requerimiento del INAH, si la notificación anunciada a la parroquia ya se realizó y qué determinación tomará el instituto para proteger las piezas.
El caso mantiene en el centro la conservación del patrimonio histórico de Aculco y la necesidad de esclarecer quién autorizó el movimiento de las campanas y bajo qué condiciones.
Por ahora, el documento del INAH establece que las piezas fueron retiradas sin autorización del instituto, mientras que la presidenta municipal sostiene que el Ayuntamiento no había recibido oficialmente el oficio. La recepción formal del documento y las circunstancias del retiro son algunos de los puntos que todavía deben aclararse.

